sábado, 28 de marzo de 2009

Eros et Thanatos




Amor. Amor armónico, amor argárico, amor constante más allá de, amor platónico, amor impúdico, amor amoral, amor amoniacal, amor tóxico, amor prohibido, amor liviano, amor mundano. Amar. Amar hasta fracasar, amar sin amoratar, sin amordazar, sin amorfismo o morfinas, amartelar, amorocharse amorosamente con amorosiento amoroso, amorrarse, acodarse en la barra, auscultarse, amarse amorriñados en amortajas, amortizados, amanecer amarantos repletos de amargura. Amantes. Amantes amanuenses, amantes distantes, amansados en amapolas, amañados y amarantáceos, amantes dementes, locos del placer, amarridos que amarillean, inconscientes del peligro mortal del amorío, amantes hasta la muerte, traicionera, justa, esquiva, muerte del amor.

lunes, 9 de marzo de 2009

Alevosía

Será quizás cosa de la edad, pero ahora las resacas sentimentales de la catarsis del fin de semana duran toda una semana. Y así vivimos, tambaleándonos de sábado en sábado, buscando la dosis precisa de inconsciencia lisérgica a base de drogas y placebos, transportados por la música que nos cuenta los sentimientos de otro, que hacemos como nuestros. Y qué fácil resulta, en esos momentos, estropearlo todo con un gesto, una palabra mal dicha, una mirada equivocada, o un silencio prolongado. La fragilidad colectiva se vuelve casi transparente en medio de la nocturna oscuridad de un antro lleno de humo. No somos conscientes, o al menos solo lo somos en pequeños momentos, de lo aleatorio que resulta cualquier sensación humana, lograr una sonrisa, el triunfo de un beso, porque no sabes a ciencia cierta qué te ha llevado hasta ese momento de dulce Condena. Será quizás cosa de la edad, que no me deja dormir a ciertas horas de la madrugada, y me obliga a desvelarme mientras pienso en ti, Negra. Chau.

jueves, 5 de marzo de 2009

Aguantando la presión, muchachos (18 abril-06)

Para que nos quede claro que la miseria no es tan poderosa como la pintamos, y que los pozos, aunque infinitos, siempre tienen una salida, quiero dejar constancia de que ninguna circunstancia puede hacerme cambiar la manera de pensar, llamadme cabezón si queréis, pero hacedlo con cariño, porque a este niño ya crecido aún le quedan verdades que ir gritándole a la vida a la cara, y me quedan los amigos que están ahí, para lo bueno, y para lo mejor, y están las canciones que cantamos cuando el alcohol nos hace reflexionar, y están los libros que yo no he escrito, pero que algún día sí, algún día en el que Julio César resurgirá de nuevo el imperio, ya sabéis, amigos, el imperio contraataca, y yo estoy de su lado, con el coche de otros, con la vida de todos...

lunes, 2 de marzo de 2009

Cielito lindo (pero nublado)

(Recupero una interesante reflexión del muyayo, que tenía colgado en otra parte de la red, simplemente porque hoy me acordé de ti, güey, mientras la vida pasaba. Chau)




no existen los metacorreos. antes si que se podían escribir verdaderas metacartas. cartas en las que se hablaba de cómo escribir una carta. eso desapareció con internet. en este correo podría hablar de las invariantes físicas de un cuerpo con respecto a su eje de rotación y cambiar de idea a mitad y ninguna huella quedaría si decidiera, después de haber escrito unas cuantas líneas, seleccionar y borrarlo todo y comenzar con otra cosa... no quedaría ni una sola huella y entonces eso me hace pensar en todas las cartas previas, todos los mensajes, los borrazores, los bocetos que hacemos antes de que una cosa sea definitiva... pero ahora no es así, este es un verdadero metacorreo escrito en tiempo real, durante una canción de unos siete minutos, que adjuntaré cuando acabe y no hay trampa, nada fue borrado, a menos que me equivocara... qué bueno volver a los orígenes, tachar las cosas, ah!

lo que me recuerda a tachar las cosas en las conversaciones también, mediante las palabras dichas y redichas, para arreglar o fastidiar las cosas.. ahí es donde te pones a prueba...

chau, pas

me fumé un fly o metatroncho, compréndeme

nos vemos pronto

disfruta de la vida

jueves, 26 de febrero de 2009

(Sigo viviendo del pasado, y bebiendo del futuro a tragos largos)

No lo hagáis (10 marzo-06)

No esperadme levantado por la noche, no me preparéis algo para cenar, si es que no comes nada, no saludadme, ni dadme los buenos días, ni preguntéis que tal va todo, qué estás haciendo este año, las oposiciones, aaahhh, no asintáis con la cabeza, no finjáis sorprenderos, no me pidáis tabaco, no digáis que nos tomamos una y nos vamos, no soñéis con ella o él, no os conectéis al puto messenger, no intentéis dejar de fumar, no fuméis, no discutáis sobre política, no opinéis sobre el amor, no disfrutéis con el mal ajeno, no hagáis dieta, no hagáis viajes, no dudéis, no estéis seguros de nada, no corráis, no cojáis el coche. No améis, no seáis amados, no sufráis, no os alegréis, no leáis esto. Por favor, no lo hagáis.

domingo, 22 de febrero de 2009


He estado echando un vistazo al espacio que tenía por ahí perdido, en este microverso de caracteres y pornografía mentolada. Encontré cosas que escribí hace tiempo, antes quizás de conocerme, y que me trajeron extraños recuerdos. Qué cosa tan rara ésa de la memoria. He releído aquello que una vez sentí, y se ha vuelto todo más oscuro, como las nieblas que han de visualizarse antes de morirnos del todo. Quizá a ti te sugieran algo, Condena. Voy a abstraerme.


Bienvenidos camaradas (10 febrero-07)

Empieza el viaje hacia el lado oscuro del corazón. Soy un pirata perdido en un mar sin agua, atrapado en una red de cables, con media vida por delante y otra media por detrás. Mi intención es demostrarle el porqué, y en ese caso la pregunta da igual. Algunos leerán mi cuaderno de tristezas y penas, otros me tomarán por loco, y posiblemente la mayoría continúe su vida sin la menor objeción. Pero consideremos esto como el comienzo de algo importante, un modo de vida para discutir con Dios las cosas que no me gustan de Él. Empecemos.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Días que, de puro repetirse, me aburren

Es difícil, dentro del torbellino
sacar la cabeza del agua para poder respirar

Resulta que hoy, mientras caminaba de vuelta a casa
- el sol por fin se había decidido a calentarme-
recordé una de aquellas tardes que pasábamos juntos
vagabundeando la ciudad, de un lado a otro
sin nada fijo que hacer o que decir,
lo que daba pie, sin duda, a hacer
o decir
TODO lo que quisiéramos.
Nos arrastrábamos por los bares y los parques
mezclando la ficción con la belleza,
creando proyectos que morían con la misma tarde.
Y, cuando regresabas a casa,
no quedaba en ningún momento
esa sensación dulzona de haber perdido el tiempo.
Porque era entonces, cuando le ganábamos al reloj de agua

Hoy, sin embargo, somos una masa en continuo movimiento:
llevamos apretadas agendas llenas de citas importantes,
anotamos en los teléfonos móviles aquellas circunstancias
que nuestra memoria o quimera,
es incapaz de recordar.
Nos hemos convertido en obligados.
Sólo somos capaces de realizar algo
si nos obligamos a ello:
ir al cine,
leer un buen libro,
tocar un rato la guitarra con los ojos
tomar una cerveza en silencio viendo las horas caerse, torpes
fotografiar la extraordinaria nada
pintar garabatos de niño pequeño
jugar a amarse como antes,
como nunca,
como antes

Pero no. Soñamos con ello, vivimos con ello
pensamos en ello, nos retamos a nosotros mismos:
“Venga, cabrón, no tienes huevos
a escribir algo decente otra vez, viejo.
Se te secará el cerebro antes que la polla”
Y, azuzados por nuestra digna conciencia,
nos limitamos a revisar en qué punto se torció todo.

Lo complicado cuando te ahogas no es la falta de aire,
sino saber en qué dirección has de sacar la cabeza.

jueves, 8 de enero de 2009


Pequeñas puertas que se abren. Un diminuto rayo de luz escapa por entre los huecos de dos manos empeñadas en encerrar un sol. Seguramente las ilusiones respondan a cualquier sustancia química presente aleatoriamente en nuestro organismo, pero para mí responden más bien a la simple vista de tus ojos. Ella Fitzgerald nos canta un dulce blues con el que poder soñarnos juntos. Con eso bastará esta noche para dormir. Calor para tí también, Negra.

domingo, 21 de diciembre de 2008




SAUDADE




Me gustaría poder explicaros el concepto de la saudade, para poder haceros entender cómo me siento. Podría citar a poetas, como Pessoa, o Machado de Assís, pero no voy a hacer eso. Esta vez, la saudade viene de dentro, de aquella canción, o de aquella escena en aquella película, que persiste en dejarnos en la memoria el recuerdo de una persona. Queda el olor a sábana mojada después de una noche de guerra en tu cama. Queda la persistencia del azul imposible, que se vuelve locura por momentos. Por supuesto, cuando digo una persona digo UNA persona. Tal vez la saudade sea más fácil de explicar con una canción, o un sentimiento, o durante una noche de fiesta que no lo es, o con aquel momento de dulce crueldad encadenado a tus besos, cuando éramos conscientes de que aquello no podía durar eternamente, que estaba muriendo incluso antes de haber nacido. O tal vez, habría que darle la razón a Dodo, y aceptar que también los perros nos ponemos tristes después de eyacular. Noches.